Redacción/ Noventa Grados
Morelia, Mich.- 12 de agosto 2013.- Personal del Centro de Reinserción Social Mil Cumbres denuncia irregularidades en el sistema de control de visitas, ya que se cobra por el ingreso de familiares y desde hace varios años se permite la entrada de mercancía ilegal, también a cambio de un pago. Al respecto, el secretario de Seguridad Pública (SSP), Alberto Reyes Vaca, anunció que iniciará una investigación.
Los trabajadores detallaron que con la excusa de que hace dos meses se cayó el sistema, el personal de seguridad cobra 500 pesos por la entrada de las visitas que reciben los internos, mismas que sólo pueden ser familia directa o sexoservidoras, a quienes se les solicita el pago directamente en la entrada principal y posteriormente se les hace pasar por varios controles y registros burocráticos antes de acceder a su visita.
Ademas reconocieron que el pago es algo que siempre se ha hecho, sólo que antes era de 250 pesos y desde que se cayó el sistema el cobro aumentó a 500 y sólo pueden entrar los antes mencionados.
Hasta el momento la única explicación que se ha dado sobre el sistema, es la falta de recursos para repararlo; sin embargo, a pesar de que implica mayor trabajo para los encargados y molestias para los cerca de 8 mil familiares que acuden cada fin de semana al penal, el sistema no ha sido reparado.
En cuanto a la presunta entrada de mercancía ilegal, explicaron que son los lunes y los jueves cuando las “visitas” acuden al Cereso con costales de hasta 30 kilos de “comida”, los cuales no son revisados, aunque pasan primero por la comandancia y después directamente hasta la celda del interno, quien las recibe sin que ningún custodio intervenga.
La mercancía que ingresa normalmente son bebidas embriagantes, drogas, teléfonos celulares y armas, entre otras cosas. Para hacerlas pasar, la “visita” debe pagar una cuota de 2 mil a 3 mil pesos al personal de seguridad. En un día de visitas de este tipo acuden de 30 a 40 personas normalmente.
Si bien existe un reglamento para evitar ese manejo en el penal, los trabajadores aseguraron que dejó de respetarse hace mucho tiempo y responsabilizaron tanto al director del Cereso como a varios encargados de guardia de área de realizar estas prácticas.
Aseguraron que los internos sí están molestos por la situación, pero que “los agarran peor a los pobres”, aludiendo a presuntas represalias contra quienes “no están aliados con la organización”.
Agregaron que dicha organización cobra a los agremiados derechos de piso por la celda, por la visita conyugal, por el uso de luz y del celular, por ejemplo.









